caballos modernos domesticados caballo

Los caballos modernos fueron domesticados en las estepas al norte del Cáucaso y se extendieron por Asia y Europa

Los caballos modernos fueron domesticados en las estepas al norte del Cáucaso y se extendieron por Asia y Europa

  • Se trata del mayor estudio genético internacional realizado hasta el momento por un equipo de investigadores de 114 instituciones especializados en arqueología, paleogenética y lingüística, liderados por el profesor Ludovic Orlando, investigador del CNRS.

  • En este estudio -cuyos resultados han sido publicados en la revista Nature- han participado los profesores Juan Luis Arsuaga (codirector de los yacimientos de Atapuerca, catedrático de Paleontología de Facultad de Ciencias Geológicas de la Universidad Complutense y director del Centro Mixto UCM-ISCIII de Evolución y Comportamiento Humanos de Madrid) y Jaime Lira Garrido, miembro del Equipo de Atapuerca y asociado al Centro Mixto UCM-ISCIII.

Ciento sesenta y dos investigadores de 114 instituciones (Institución Milá y Fontanals (IMF) e Instituto de Arqueología (IAM) del CSIC; Centro Mixto UCM-ISCIII de Evolución y Comportamientos Humanos de Madrid Museo de la Evolución Humana de Burgos (MEH) y de la Facultad de Ciencias Geológicas de la Universidad Complutense de Madrid; la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Extremadura (UEx) y el Laboratorio de Arqueología Prehistórica de la Universidad Jaume I de Castellón, UJI) han participado en el mayor estudio genético realizado hasta el momento, gracias al cual se ha podido determinar que los caballos de los que descienden todos los caballos domésticos actuales se domesticaron por primera vez en las estepas al norte del Cáucaso y, desde ahí, se extendieron a otras regiones de Asia y Europa.

Con este estudio se pone fin a un largo debate en torno al lugar y la cronología en la que se documentan las primeras evidencias de domesticación de los caballos que originaron a las poblaciones actuales, así como a las preguntas que giran en torno al momento en el que este proceso de domesticación comenzó a extenderse a otras regiones del planeta, sustituyendo a otros tipos de caballos existentes en aquel momentoPara llegar a esta conclusión ha hecho falta un equipo compuesto por 114 instituciones y 162 investigadores especializados en arqueología, paleogenética y lingüística, liderados por el profesor Ludovic Orlando, investigador del CNRS e investigador principal del Proyecto ERC-PEGASUS, encargado junto al France Genomique - proyecto Bucéphale, de la financiación de la investigación.

El estudio ha incluido la secuenciación del genoma de 273 restos de caballos que poblaron diversas regiones de Eurasia en un arco cronológico que se extiende entre los 50.000 y los 200 años a.C. Toda la información genética ha sido secuenciada en el Centre for Anthropobiology and Genomics of Toulouse, CAGT (CNRS / Universidad de Toulouse III – Paul Sabatier) y Genoscope (CNRS / CEA/Universidad de Evry), antes de ser comparada con los genomas de los caballos domésticos modernos. Gracias a la amplia batería de análisis estadísticos realizados, ha podido constatarse que entre el 2200 y el 2000 a.C. se produjo un drástico cambio en el cual el perfil genético existente en las estepas pónticas comenzó a extenderse más allá de su región de origen, reemplazando en unos pocos siglos a todas las poblaciones de caballos salvajes desde el Atlántico hasta Mongolia.

caballos modernos domesticados caballo
Manada de caballos en las estepas de Mongolia, China / Ludovic Orlando, Julio de 2019

Según L. Orlando: “Se ha visto que este reemplazamiento en la composición genética de las poblaciones euroasiáticas está asociado a diferencias genómicas significativas entre este nuevo tipo de caballo y los caballos de las poblaciones que desaparecieron. Por un lado, este nuevo tipo de caballo procedente de las estepas del norte del Cáucaso tenía un comportamiento más dócil y, por otro lado, una constitución más robusta en el esqueleto vertebral”. Los investigadores han sugerido que estas características fueron el detonante del éxito en la selección de estos animales, en un momento en el que los viajes con caballos empezaron a generalizarse por Eurasia.

Según Pablo Librado (CNRS), primer autor de esta investigación: “Además, este estudio ha puesto de manifiesto que la distribución de este nuevo tipo de caballo por Asia coincide con la aparición de los carros ligeros y con la difusión de las lenguas indoiranias. Por el contrario, la migración de las poblaciones indoeuropeas desde la zona de las estepas al corazón de Europa durante el 3er milenio a.C., no tuvo a este nuevo tipo de caballo como vector de su expansión. Este resultado demuestra la importancia de incorporar también la historia genética de los animales cuando se analiza la dimensión de las migraciones humanas y los contactos interculturales”.

Entre los individuos analizados se encuentran équidos procedentes de diversos yacimientos de la península ibérica, entre los que podemos destacar Casas del Turuñuelo (Guareña, Badajoz) y Cova Fosca (Alto Maestrazgo, Castelló).

Cova Fosca fue excavada por Francesc Gusi y Carmen Olaria. Según C. Olaria, catedrática de Prehistoria de la UJI y coautora de este estudio:

“Cova Fosca tiene un registro arqueozoológico holoceno muy rico. Pudimos identificar restos de caballo en niveles del Neolítico antiguo, un taxón muy raro de encontrar en los yacimientos ibéricos de esta época. Esta singularidad nos permitió publicar hace años junto a Jaime Lira Garrido y Juan Luis Arsuaga las primeras secuencias mitocondriales de caballos de este lugar.

Según J.L. Arsuaga, director científico del MEH, catedrático de Paleontología de la Universidad Complutense de Madrid, director del Centro Mixto UCM-ISCIII y coautor de este estudio:

En Cova Fosca encontramos un linaje mitocondrial único y exclusivo de Iberia que en la actualidad aparece en muy pocos caballos, todos ibéricos o de origen ibérico. En este nuevo estudio pretendíamos desvelar los secretos genómicos de Cova Fosca”

 

Construyendo Tarteso y Casas del Turuñuelo

Casas del Turuñuelo es uno de los descubrimientos más impactantes de la arqueología peninsular de los últimos años. Sus excavaciones se desarrollan bajo un proyecto dirigido desde el IAM-CSIC y están siendo codirigidas por Esther Rodríguez González y Sebastián Celestino, también investigadores del IAM-CSIC. Según Esther Rodríguez González, coautora de este nuevo estudio,

“el Turuñuelo es un complejo arquitectónico de mediados del I milenio a. C. perteneciente a la cultura de Tarteso donde hemos encontrado la mayor hecatombe documentada hasta la fecha en un yacimiento de la protohistoria mediterránea. Este sacrifico masivo destaca por la gran cantidad de équidos que se han diferenciado en el patio de este lugar. Para este estudio seleccionamos al Équido 4”.

Según afirma Sebastián Celestino, también coautor de esta investigación, “alrededor del Turuñuelo se ha creado un equipo multidisciplinar de especialistas de las Humanidades y las Biociencias que están generando un intercambio constante de información y de ideas, ofreciendo un gran enfoque multidisciplinar al estudio de este yacimiento”.

Entre las líneas de investigación de Construyendo Tarteso, destaca el estudio genético de estos équidos sacrificados, del que se encarga J. Lira Garrido (UEx/Centro Mixto UCM-ISCIII) y coautor de este estudio:

“Este último trabajo dirigido por el profesor Orlando ha permitido, además, profundizar en la historia evolutiva de los caballos ibéricos. En un estudio anterior, Orlando y su equipo descubrieron que en la península ibérica se desarrolló un linaje genómico ahora extinto y muy diferente del resto de linajes de caballos euroasiáticos antiguo y moderno descrito hasta la fecha. El origen evolutivo de este linaje y las causas que llevaron a su desaparición, todavía no las conocemos. Sin embargo, hemos podido identificar en la muestra neolítica de Cova Fosca las evidencias más antiguas de este linaje extinto y que el Équido 4 del Turuñuelo era, sin embargo, descendiente de este nuevo tipo de caballo que se distribuyó tan rápidamente por el mundo conocido hace ~4000 años”.

Este estudio ha sido financiado principalmente por la European Research Council (proyecto PEGASUS) y France Genomique (proyecto Bucéphale).

Referencia: Librado, P., (…), Orlando, Ludovic (2021). The origins and spread of domestic horses from the Western Eurasian steppes. Nature, 20/10/2021.

DOI: 10.1038/s41586-021-04018-9

Nota de prensa Universidad Complutense de Madrid


William Shakespeare Spain play The Two Noble Kinsmen

Hallan la primera obra de Shakespeare llegada a España

Durante una investigación en los fondos sobre filosofía y economía del siglo XVIII del Real Colegio de los Escoceses de Salamanca, el profesor John Stone, de la Facultad de Filología y Comunicación de la UB, hizo un hallazgo inesperado entre los libros antiguos: descubrió lo que los indicios señalan como el primer ejemplar de una obra de William Shakespeare llegado a España. Se trata de una impresión de 1634 de la tragicomedia The two noble kinsmen, escrita a cuatro manos con John Fletcher y considerada la última obra de Shakespeare.

William Shakespeare Spain play The Two Noble Kinsmen
Página del volumen encontrado por Stone con la portada de The two noble kinsmen. Imagen: John Stone/Real Colegio de los Escoceses.

La obra estaba incluida en un volumen integrado por varias piezas de teatro inglés impresas en su mayoría entre 1630 y 1635. «Lo más probable es que las obras llegaran, o bien como parte de la biblioteca personal de algún alumno, o bien a petición del primer rector del Real Colegio de los Escoceses, Hugh Semple, amigo de Lope de Vega y que tenía más obras de teatro en su biblioteca particular», afirma Stone. Así pues, y como se explica en un artículo publicado por el experto en Notes and Queries, la hipótesis más plausible es que las obras fueran adquiridas alrededor de 1635 por algún viajero inglés o escocés que antes de dejar su país quiso llevarse algunas piezas de teatro recientemente publicadas en las Islas Británicas.

Las colecciones de libros ingleses eran escasas en la España de los siglos XVII y XVIII, y concretamente las de teatro inglés eran excepcionales. De hecho, el Catálogo Colectivo del Patrimonio Bibliográfico Español no registra ningún ejemplar de obras de teatro en inglés impresas antes de 1720. El único ejemplar que podría disputarle al hallazgo de Stone el hecho de ser la primera obra de Shakespeare en España es un volumen localizado en el Real Colegio de San Albano, en Valladolid, y que actualmente se conserva en la Folger Shakespeare Library de Washington. Ahora bien, varios estudiosos datan la llegada a España del ejemplar de Valladolid entre 1641 y 1651, por lo que si la obra encontrada por Stone llegó antes de 1640, sería efectivamente el primer impreso de Shakespeare que habría circulado en este país.

Stone descubrió en Salamanca, además del libro que contiene The two noble kinsmen, un segundo volumen de obras de teatro inglés de los mismos años. Si sumamos los dos volúmenes, en total se trata de diecinueve obras teatrales que debieron llegar sin encuadernar a la primera sede histórica del Real Colegio de los Escoceses, en Madrid, en todo caso no más tarde de 1654. «Es un momento en que el teatro inglés se asocia cada vez más con la cultura de élite, y al rector Semple, por sus ambiciones políticas, le convenía estar informado de lo que pasaba en Londres», explica Stone para poner en contexto el hallazgo.

Tras la llegada a Madrid, las obras se fueron trasladando a las diferentes sedes que ha tenido la biblioteca del Real Colegio de los Escoceses. Los datos históricos permiten reconstruir ese recorrido: las obras fueron de la sede original en Madrid al edificio del Colegio de los Irlandeses de Alcalá de Henares, donde permanecieron de 1767 a 1770; después, estuvieron en la sede del Real Colegio de los Escoceses de Valladolid de 1770 a 1985, y finalmente, desde 1985 se encuentran en el Real Colegio de los Escoceses de Salamanca, donde las ha descubierto Stone.

El investigador de la UB afirma que el hallazgo de la obra de Shakespeare hace patente el interés de estudiar a fondo la biblioteca del Real Colegio de los Escoceses y su colección de obras inglesas, tanto de literatura como de otros ámbitos. De hecho, Stone no estudia las obras literarias del Real Colegio de los Escoceses. El experto forma parte de un proyecto de investigación sobre la recepción en España de Adam Smith y estaba buscando reseñas de su obra The wealth of nations, de la que el rector del Real Colegio de los Escoceses John Geddes tradujo diferentes capítulos al castellano. Fue en medio de esta investigación cuando por azar encontró la pieza de Shakespeare.

 

William Shakespeare Spain play The Two Noble Kinsmen
The volume containing The Two Noble Kinsmen. Photo: John Stone/ Royal Scots College

Referencia del artículo:

John Stone.  «The two noble kinsmen and Eighteen other newly discovered early modern English quartos in an Hispano-Scottish collection»Notes and Queries, 23 de julio de 2020. Doi: https://doi.org/10.1093/notesj/gjaa089

 

Noticia Universitat de Barcelona


Identificada la primera traducción íntegra de la Utopía de Tomás Moro: fue al español y para implantarse en América

Identificada la primera traducción íntegra de la Utopía de Tomás Moro: fue al español y para implantarse en América

Una tesis doctoral realizada por Víctor Lillo Castañ en el Departamento de Filología Española determina el autor, Vasco de Quiroga, y la fecha, en torno al 1530, de la primera traducción completa a una lengua vernácula de la Utopía de Tomás Moro en un manuscrito conservado en la Biblioteca del Palacio Real de Madrid y aún sin publicar.

Utopía Tomás Moro español
Manuscrito de la primera traducción íntegra de la "Utopía" de Tomás Moro, conservado en la Biblioteca del Palacio Real de Madrid): fue al español. Fuente: Biblioteca del Palacio Real, Patrimonio Nacional

La primera traducción completa de la Utopía de Tomás Moro se escribió en lengua castellana y fue obra de Vasco de Quiroga, primer obispo de Michoacán, quien, además, la empleó para organizar políticamente dos pueblos habitados por indígenas en México en la década de 1530. Así lo concluye la tesis doctoral que ha defendido Víctor Lillo Castañ en la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB).

El investigador ha probado que la traducción de Utopía de Vasco de Quiroga no se había extraviado, como se creía, sino que se conserva en un manuscrito custodiado en la Biblioteca del Palacio Real de Madrid, que gestiona Patrimonio Nacional. Esta traducción era anónima, estaba sin fechar y, a pesar de que su existencia se conocía por el catálogo de la Biblioteca, no se había datado ni identificado al autor y prácticamente había pasado desapercibida hasta ahora.

Lillo Castañ, que ha editado el texto por primera vez, ha demostrado que la traducción es la que anunció Vasco de Quiroga en un informe al Consejo de Indias y la ha fechado entre 1532 y 1535. Una datación relevante, que confirma que la versión castellana es la primera traducción vernácula de la obra y se avanza mucho a la de Jerónimo Antonio de Medinilla, publicada en 1637, que solo contiene el libro II y ha sido considerada tradicionalmente la primera traducción al español del texto de Tomás Moro.

“Los conocimientos sobre la repercusión de la Utopía en España han experimentado, así, un giro notable, pues hasta ahora se consideraba que la obra de Tomás Moro había tenido un eco escaso y tardío”, destaca Joan Curbet, profesor de la UAB y secretario del tribunal de la tesis doctoral de Lillo Castañ.

La traducción identificada ahora es completa y el texto base empleado fue la edición de Florencia, de 1519. Anteriormente, sólo se había publicado una traducción al alemán, en 1524, que solo incluía el libro II de Utopía.

La investigación

Víctor Lillo Castañ

Víctor Lillo Castañ ha identificado la autoría de Vasco de Quiroga después de leer un texto que este escribió en México, en 1535, y que envió a un miembro del Consejo de Indias, en el que indicaba que había fundado dos pueblos habitados por indígenas que se regían por unas leyes muy similares a las de la Utopía de Tomás Moro.

En este informe, que se conserva actualmente en la Biblioteca Nacional (BNE, Mss/ 7369), Quiroga decía que adjuntaba su traducción de la obra para que se entendiera mejor su plan de organización social, pero esta traducción no se halla en el manuscrito de la BNE y  se había dado por perdida.

“Debido a la letra de los dos copistas y a un indicio interno es posible fechar el texto, sin lugar a dudas, en época de Carlos V, verosímilmente en la década de 1530. De la comparación entre el texto latino de Utopía y la traducción castellana se desprende que el traslado es muy fiel al original, del que difiere en contadísimas ocasiones”, precisa el investigador.

“Víctor Lillo ha atado dos cabos: la traducción castellana anónima de la Biblioteca del Palacio Real y el informe de Vasco de Quiroga y ha demostrado filológicamente con su tesis, sin asomo de duda, que el manuscrito es la traducción anunciada por Vasco”, señala la profesora de la UAB María José Vega,  que ha dirigido la tesis doctoral.

Una Utopía para implantar en el México del siglo XVI

Tomás Moro escribió su obra en latín para que se leyera por toda la Europa culta del Quinientos y la llamó De optimo reipublicae statu deque nova insula Vtopia, es decir, “sobre el mejor sistema de gobierno y sobre la isla de Utopía”, título que no suelen recoger las ediciones modernas.

“La gran ironía del libro, que mezcla burlas y veras en proporción nada fácil de determinar, estriba en que utopía es una palabra inventada por Moro a partir del griego y que está formada por el prefijo “ou-”, que significa “no”, y “-topos”, que quiere decir “lugar”, por lo que la traducción literal del término sería el no-lugar. No obstante, Vasco de Quiroga leyó con fascinación la obra de Tomás Moro y, contra el escepticismo que revelaba su título, él lo vio como un proyecto que se podía realizar llevándola a la práctica en Nueva España, en el México del siglo XVI”, explica Víctor Lillo Castañ.

Vasco fundó dos comunidades de indígenas, en México y en Michoacán, que bautizó con el nombre de pueblos-hospitales de Santa Fe de México y Santa Fe de la Laguna.

“El rasgo más notable es que las ordenanzas que los regían eran casi idénticas a las leyes de Utopía. Vasco había ideado estos dos pueblos, que quería multiplicar por toda Nueva España, para evitar que conquistadores y colonos esclavizaran a las poblaciones indígenas y también para escolarizarlas e introducirlas en la fe cristiana”, manifiesta el investigador.

Víctor Lillo Castañ ha leído su tesis doctoral “Vasco de Quiroga y la Utopía de Tomás Moro en Nueva España: estudio y edición del manuscrito II/1087 de la Real Biblioteca del Palacio Real de Madrid” dentro del Programa de Doctorado de Filología Española de la UAB, reconocido con mención de excelencia, el pasado mes de julio.

 

 

Noticia Universitat Autònoma de Barcelona sobre la primera traducción íntegra de la Utopía de Tomás Moro, al español.


Primer análisis exhaustivo de huellas de uso de utensilios de basalto de Olduvai

Primer análisis exhaustivo de huellas de uso de utensilios de basalto de Olduvai

El CENIEH lidera un estudio experimental sobre los posibles usos de utensilios elaborados con basaltos de la Garganta de Olduvai (Tanzania), mediante el análisis de la relación entre las características petrológicas de esta materia prima y la formación de huellas de uso
utensilios basalto Olduvai
Procesado de Beta vulgaris durante el programa experimental con basaltos. /Patricia Bello-Alonso.

El Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución humana (CENIEH) participa en un estudio experimental, publicado recientemente en la revista Archaeological and Anthropological Sciences, sobre los posibles usos de utensilios elaborados con basaltos, una roca volcánica muy abundante en los yacimientos de la Garganta de Olduvai (Tanzania), mediante el primer análisis exhaustivo de la relación entre las características petrológicas de esta materia prima y la formación de huellas de uso.

Además de proporcionar elementos altamente significativos para la interpretación del comportamiento humano en la Garganta de Olduvai, los resultados de esta investigación, liderada por la arqueóloga Patricia Bello-Alonso, aportan un modelo que permitirá realizar estudios comparativos con conjuntos de industria lítica en rocas volcánicas de diferentes contextos arqueológicos y geológicos.

“Los resultados que hemos obtenido son una fuente fundamental para analizar las formas de utilización de las herramientas líticas de los yacimientos arqueológicos ubicados en los Lechos I y II, en general, y del yacimiento de Thiongo Korongo (TK) en particular, ya que las rocas volcánicas constituyen en esa zona una de las materias primas clave en el desarrollo tecnológico y, por tanto, evolutivo, de los diferentes grupos de homininos que ocuparon Olduvai hace más de dos millones de años”, explica Patricia Bello-Alonso.

Colección de referencia

El objetivo principal de la investigación, en la que también han participado el Museo de Ciencia Naturales y el Instituto de Evolución Humana en África de Madrid, ha sido determinar, tanto a escala macro como microscópica, la formación de trazas en basaltos que permitan identificar su uso. Y para ello se ha utilizado lascas no retocadas con las que se ha trabajado sobre una amplia variedad de materias orgánicas: carcasas animales, tubérculos, maderas, hierba, caña y hueso fresco.

“La realización de estas operaciones nos ha permitido formar una colección de referencia experimental para comprender mejor el rol de la estructura interna y química de los basaltos en la formación y desarrollo de las huellas de uso”, afirma Patricia Bello-Alonso.

Este estudio multidisciplinar, financiado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades (HAR2013-45246-C3-2-P y HAR2017-82463-C4-2-P), se encuadra dentro del proyecto arqueológico The Olduvai Paleonthropology and Paleoecology Project (TOPPP) sobre el yacimiento achelense de TK, liderado por los investigadores Joaquín Panera y Manuel Santonja, y  se ha llevado a cabo en el Laboratorio de Tecnología Prehistórica y Arqueología del CENIEH y en el campamento Emiliano Aguirre, ubicado en la Garganta de Olduvai.

Bello-Alonso, P., Rios-Garaizar, J., Panera, J., Martín-Perea, D.M., Rubio-Jara, S., Pérez-González, A., Rojas-Mendoza, R., Domínguez-Rodrigo, M., Baquedano, E., y Santonja, M. Experimental approaches to the development of use-wear traces on volcanic rocks: basalts. Archaeol Anthropol Sci 12, 128 (2020). https://doi.org/10.1007/s12520-020-01058-6.
Noticia CENIEH sobre los posibles usos de utensilios elaborados de basalto de la Garganta de Olduvai.