Linya, una Homo sapiens que vivió hace 14.000 años en el nordeste de la península Ibérica

Linya, una Homo sapiens que vivió hace 14.000 años en el nordeste de la península Ibérica

Investigadores del Centro de Estudios del Patrimonio Arqueológico (CEPARQ-UAB) han descubierto en la Cova Gran de Santa Linya los restos de una mujer atribuidos a Homo sapiens, que vivió en el Prepirineo oriental a finales del Paleolítico Superior, hace unos 14.000 años. Los restos prehistóricos de humanos modernos en la península Ibérica son muy escasos. El estudio de "Linya, la mujer de La Noguera", como ha sido denominada, permitirá profundizar en el conocimiento sobre cómo eran y cómo vivieron los cazadores-recolectores del nordeste peninsular.

Linya Homo sapiens
Linya, una Homo sapiens que vivió hace 14.000 años en el nordeste de la península Ibérica. Photo Credits: CEPARQ-UAB

16/06/2021 La Cova Gran (Avellanes-Santa Linya, La Noguera, Lleida) preserva innumerables vestigios enterrados en los sedimentos que la conforman, que permiten reconstruir la historia de los últimos 50.000 años de las gentes que vivieron en el Prepirineo de Lleida, desde los neandertales y los primeros Homo sapiens hasta los primeros agricultores y ganaderos.

El equipo de investigadores del Centro de Estudios del Patrimonio Arqueológico de la Universitat Autònoma de Barcelona (CEPARQ-UAB) que estudia la Cova Gran desde el año 2002 había hallado registros materiales de entre 45.000 y 4.000 años de antigüedad. Pero no se había localizado nunca ningún resto óseo de los individuos que la habitaron. Hasta la campaña del año pasado, en la que hallaron restos óseos que sin duda pertenecían a un esqueleto humano, en conexión anatómica parcial, a dos metros bajo el suelo de una zona lateral de la excavación. Una localización que no presagiaba la aparición de este tipo de restos.

El conjunto de los restos recuperados, que se han dado a conocer hoy, corresponde a una mujer, que ha sido denominada “Linya, la mujer de La Noguera”. Lo forman dos fémures, uno de ellos conectado a la pelvis, así como huesos largos de las extremidades superiores (húmero, radio/cúbito) e inferiores (tibia y peroné), metápodos y falanges dispersas. El cráneo y el esqueleto axial (vértebras y costillas), aunque presentes, están poco representados.

La datación del estrato donde se encontraron los restos y una datación directa sobre uno de los huesos acotan de forma precisa que la mujer murió hace entre 14.350-14.100 años, correspondiendo al Paleolítico Superior Final, a finales del Pleistoceno.

“Los restos de Linya abren una nueva ventana para acercarnos a las circunstancias de su muerte, pero también a su vida y la de sus contemporáneos en la región. Y a la vez son una pieza clave para conocer la anatomía y el patrimonio genético de las poblaciones de cazadores-recolectores del final del Pleistoceno del nordeste de la península Ibérica”, destaca Rafael Mora, Catedrático del Departamento de Prehistoria de la UAB e investigador del CEPARQ. “La combinación de distintas analíticas de orden paleoantropológico, forense, genómico y arqueológico, actualmente en marcha, aportarán indicadores que enriquecerán y corregirán la perspectiva actual de un hallazgo del que disponemos de informaciones preliminares derivadas de la excavación que estamos realizando”.

El estado de conservación de los huesos ha hecho necesario aplicar procesos de estabilización y preservación para los estudios futuros, que se están realizando actualmente en el Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social (IPHES).

Depositados en un receptáculo natural

Los restos se encontraron dentro de un espacio considerado un receptáculo natural, delimitado por varios bloques de grandes dimensiones caídos de la visera del abrigo. Actualmente se está investigando si los huesos de las extremidades fueron desplazados hacia el cubículo, mientras el esqueleto axial y el cráneo permanecerían protegidos bajo uno de estos grandes bloques. Lo que sí han constatado los investigadores es que en este espacio se depositó el cuerpo completo de una persona que, a partir de la disposición de los fémures, reposó directamente sobre el suelo en posición decúbito supino. La primera caracterización paleoantropológica realizada indica que la cintura pélvica corresponde a una mujer adulta, posiblemente de pequeño tamaño.

El cuerpo apareció en la base de una secuencia arqueológica en la que se suceden 7 niveles que contienen abundantes restos líticos, fauna y carbones, que señalan su uso como lugar de vivienda. Pero en el lecho sobre el que se instaló el cuerpo no se han recuperado este tipo de indicadores. Actualmente, el equipo de investigación estudia posibles elementos de ajuar funerario, práctica habitual en los entierros de Homo sapiens. El sedimento del espacio delimitado por los bloques se está muestreando para recuperar microrresiduos que puedan indicar si el cadáver estaba cubierto con pieles o fibras vegetales, que justificarían la intención de depositar el cuerpo sin que sea necesario excavar un espacio funerario.

“No se nos escapa la necesidad de ser cautos a la hora de afirmar que se trata de un entierro intencionado”, señala Jorge Martinez-Moreno, investigador del CEPARQ. “El tratamiento mortuorio entre los cazadores-recolectores señala varias posibilidades, que oscilan entre un entierro intencional, un entierro secundario, una aportación parcial del cuerpo, canibalismo o muerte accidental. Estos escenarios los tendremos que evaluar en función de los resultados que proporcione la excavación del espacio en el que han aparecido los restos”, indica.

La datación por Carbono 14 a partir de fragmentos de carbón de los niveles arqueológicos donde han aparecido los restos indica que el depósito sedimentario se formó en menos de un milenio, hace entre 14.400 y 13.500 años. Explicar las causas de este rápido crecimiento de sedimentos, que se acompaña con el desprendimiento de numerosos bloques masivos de la cornisa, está siendo analizado a partir de la geomorfología y el relleno sedimentario de este sector del abrigo.

Un momento de cambios ecológicos

El intervalo temporal datado apunta a que Linya y las personas que formaron parte su grupo vivieron en un momento climatológicamente crítico. Hace unos 14.700 años, las condiciones climáticas globales extremadamente frías y rigurosas que caracterizaron el Último Máximo Glacial (entre 30.000-15.000 años) viraron de forma repentina en menos de 100 años hacia un nuevo régimen climático similar al actual. Este evento, conocido como oscilación de Bölling/Allerød, entre 14.700 y 12.900 antes del presente, se caracterizó por un aumento de la temperatura y la pluviosidad, que provocó cambios ecológicos relevantes.

Aunque el impacto de este evento sobre el Prepirineo es poco conocido, algunos indicadores recuperados en Cova Gran permiten analizar su incidencia. El estudio de los carbones indica que los grupos humanos que se instalaron durante la Última Glaciación usaron como combustible solo madera del pino de montaña (Pynus sylvestris). En la secuencia que se está excavando actualmente, donde han aparecido los restos de Linya, además de carbones de pino de montaña se identifican nuevos taxones, como enebro (Juniperus), cerezo (Prunus) y espino cerval (Rhamus catharticus/saxatilis), un conjunto arbóreo y arbustivo que evoca unas condiciones climáticas más suaves, distintas al rigor que caracteriza los bosques del Último Máximo Glaciar.

Muy pocos restos de Homo sapiens en la península Ibérica

El descubrimiento de restos humanos en la península Ibérica atribuidos al Paleolítico Superior Final (entre 20.000-12.000 años) es escaso. En este sentido, Cova Gran será clave para conocer mejor cómo eran anatómicamente y de dónde venían las poblaciones de cazadores-recolectores del final del Pleistoceno.

Un estudio paleogenético reciente realizado por el instituto Max Planck sobre los restos recuperados en la Cueva del Mirón (Santander) y Balma Guilanyà (Lleida) indica que la secuenciación del genoma de la llamada Dama Roja del Mirón, de hace 20.000 años, mostraba estrechos vínculos con las poblaciones humanas de Europa Occidental. Una situación que cambia en los restos de Balma Guilanyà, 1.000 años posterior a los restos de Cova Gran, en los que continúan estos marcadores genéticos comunes en las poblaciones europeas, con nuevos indicadores que están presentes en las poblaciones de la península Itálica.

En el intervalo de 20.000-13.000 años el genoma de las poblaciones de los Pirineos registra, pues, contactos entre las poblaciones de las penínsulas mediterráneas. “¿Quizás las nuevas condiciones climáticas del Bölling/Allerød permitieron establecer contactos regulares entre estas zonas geográficas?” se preguntan los investigadores. “Los restos humanos de Cova Gran serán claves para evaluar la solidez de esta interesante intuición”, señalan.

El equipo del CEPARQ está convencido de que el inesperado descubrimiento de Linya permitirá modular las nociones que tenemos sobre la anatomía de aquellos Homo sapiens, “de los que tenemos un conocimiento menos preciso que sobre los neandertales”, apuntan. También, señalar “las causas que llevaron a que apareciera en un espacio configurado por grandes bloques profundizará en el conocimiento sobre los comportamientos y decisiones tomadas por aquella gente ante un hecho trascendente y cotidiano como es el de la muerte: qué tratamiento siguieron aquellos que forman parte de nuestro colectivo, pero que ya no están presentes. Los restos de Linya generan múltiples desafíos, que esperamos poder revelar los próximos años”, concluyen.

La importància arqueològica de la Cova Gran de Santa Linya

La Cova Gran de Santa Linya, descubierta en 2002, es un yacimiento de más de 2.500 metros cuadrados, considerado clave para el estudio de la presencia humana en el nordeste de la península Ibérica.

Es uno de los pocos yacimientos de la región mediterránea en el que se han identificado vestigios de momentos de “transición”, como el de los últimos neandertales (hacia 45.000 años) y la aparición de los primeros humanos modernos (entre 37.000 y 30.000 años), la pervivencia de estos durante el Último Máximo Glaciar (entre 20.000 y 15.000 años) y la aparición de los primeros agricultores y ganaderos (entre 7.000 y 4.000 años).

La investigación que el equipo del CEPARQ-UAB lleva a cabo en la Cova Gran de Santa Linya cuenta con el apoyo del Ministerio de Ciencia e Innovación, el Servicio de Arqueología y Paleontología y el Departamento de Cultura de la Generalitat de Cataluña, el Institut d’Estudis Ilerdencs de la Diputación de Lleida, la Fundación Palarq, la Leakey Foundation y el Ayuntamiento de Les Avellanes i Santa Linya.

Notícia Universitat Autònoma de Barcelona.


Identificada la primera traducción íntegra de la Utopía de Tomás Moro: fue al español y para implantarse en América

Identificada la primera traducción íntegra de la Utopía de Tomás Moro: fue al español y para implantarse en América

Una tesis doctoral realizada por Víctor Lillo Castañ en el Departamento de Filología Española determina el autor, Vasco de Quiroga, y la fecha, en torno al 1530, de la primera traducción completa a una lengua vernácula de la Utopía de Tomás Moro en un manuscrito conservado en la Biblioteca del Palacio Real de Madrid y aún sin publicar.

Utopía Tomás Moro español
Manuscrito de la primera traducción íntegra de la "Utopía" de Tomás Moro, conservado en la Biblioteca del Palacio Real de Madrid): fue al español. Fuente: Biblioteca del Palacio Real, Patrimonio Nacional

La primera traducción completa de la Utopía de Tomás Moro se escribió en lengua castellana y fue obra de Vasco de Quiroga, primer obispo de Michoacán, quien, además, la empleó para organizar políticamente dos pueblos habitados por indígenas en México en la década de 1530. Así lo concluye la tesis doctoral que ha defendido Víctor Lillo Castañ en la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB).

El investigador ha probado que la traducción de Utopía de Vasco de Quiroga no se había extraviado, como se creía, sino que se conserva en un manuscrito custodiado en la Biblioteca del Palacio Real de Madrid, que gestiona Patrimonio Nacional. Esta traducción era anónima, estaba sin fechar y, a pesar de que su existencia se conocía por el catálogo de la Biblioteca, no se había datado ni identificado al autor y prácticamente había pasado desapercibida hasta ahora.

Lillo Castañ, que ha editado el texto por primera vez, ha demostrado que la traducción es la que anunció Vasco de Quiroga en un informe al Consejo de Indias y la ha fechado entre 1532 y 1535. Una datación relevante, que confirma que la versión castellana es la primera traducción vernácula de la obra y se avanza mucho a la de Jerónimo Antonio de Medinilla, publicada en 1637, que solo contiene el libro II y ha sido considerada tradicionalmente la primera traducción al español del texto de Tomás Moro.

“Los conocimientos sobre la repercusión de la Utopía en España han experimentado, así, un giro notable, pues hasta ahora se consideraba que la obra de Tomás Moro había tenido un eco escaso y tardío”, destaca Joan Curbet, profesor de la UAB y secretario del tribunal de la tesis doctoral de Lillo Castañ.

La traducción identificada ahora es completa y el texto base empleado fue la edición de Florencia, de 1519. Anteriormente, sólo se había publicado una traducción al alemán, en 1524, que solo incluía el libro II de Utopía.

La investigación

Víctor Lillo Castañ

Víctor Lillo Castañ ha identificado la autoría de Vasco de Quiroga después de leer un texto que este escribió en México, en 1535, y que envió a un miembro del Consejo de Indias, en el que indicaba que había fundado dos pueblos habitados por indígenas que se regían por unas leyes muy similares a las de la Utopía de Tomás Moro.

En este informe, que se conserva actualmente en la Biblioteca Nacional (BNE, Mss/ 7369), Quiroga decía que adjuntaba su traducción de la obra para que se entendiera mejor su plan de organización social, pero esta traducción no se halla en el manuscrito de la BNE y  se había dado por perdida.

“Debido a la letra de los dos copistas y a un indicio interno es posible fechar el texto, sin lugar a dudas, en época de Carlos V, verosímilmente en la década de 1530. De la comparación entre el texto latino de Utopía y la traducción castellana se desprende que el traslado es muy fiel al original, del que difiere en contadísimas ocasiones”, precisa el investigador.

“Víctor Lillo ha atado dos cabos: la traducción castellana anónima de la Biblioteca del Palacio Real y el informe de Vasco de Quiroga y ha demostrado filológicamente con su tesis, sin asomo de duda, que el manuscrito es la traducción anunciada por Vasco”, señala la profesora de la UAB María José Vega,  que ha dirigido la tesis doctoral.

Una Utopía para implantar en el México del siglo XVI

Tomás Moro escribió su obra en latín para que se leyera por toda la Europa culta del Quinientos y la llamó De optimo reipublicae statu deque nova insula Vtopia, es decir, “sobre el mejor sistema de gobierno y sobre la isla de Utopía”, título que no suelen recoger las ediciones modernas.

“La gran ironía del libro, que mezcla burlas y veras en proporción nada fácil de determinar, estriba en que utopía es una palabra inventada por Moro a partir del griego y que está formada por el prefijo “ou-”, que significa “no”, y “-topos”, que quiere decir “lugar”, por lo que la traducción literal del término sería el no-lugar. No obstante, Vasco de Quiroga leyó con fascinación la obra de Tomás Moro y, contra el escepticismo que revelaba su título, él lo vio como un proyecto que se podía realizar llevándola a la práctica en Nueva España, en el México del siglo XVI”, explica Víctor Lillo Castañ.

Vasco fundó dos comunidades de indígenas, en México y en Michoacán, que bautizó con el nombre de pueblos-hospitales de Santa Fe de México y Santa Fe de la Laguna.

“El rasgo más notable es que las ordenanzas que los regían eran casi idénticas a las leyes de Utopía. Vasco había ideado estos dos pueblos, que quería multiplicar por toda Nueva España, para evitar que conquistadores y colonos esclavizaran a las poblaciones indígenas y también para escolarizarlas e introducirlas en la fe cristiana”, manifiesta el investigador.

Víctor Lillo Castañ ha leído su tesis doctoral “Vasco de Quiroga y la Utopía de Tomás Moro en Nueva España: estudio y edición del manuscrito II/1087 de la Real Biblioteca del Palacio Real de Madrid” dentro del Programa de Doctorado de Filología Española de la UAB, reconocido con mención de excelencia, el pasado mes de julio.

 

 

Noticia Universitat Autònoma de Barcelona sobre la primera traducción íntegra de la Utopía de Tomás Moro, al español.


cambio climático popular

Impactos del cambio climático estudiados usando el refranero popular

Un estudio del ICTA-UAB presenta una novedosa forma de utilizar el conocimiento local incorporado en los proverbios populares para explorar los efectos del cambio climático a escalas locales. La investigación se ha publicado esta semana en la revista Regional Environmental Change.

Autor: David García del Amo

Los refranes sobre cuestiones ambientales utilizados tradicionalmente por la población local de las zonas rurales de España son considerados poco precisos y fiables en la actualidad debido a los impactos generados por el cambio climático. Así se desprende de un estudio del Institut de Ciència i Tecnologia Ambientals de la Universitat Autònoma de Barcelona (ICTA-UAB) que presenta una novedosa forma de utilizar el conocimiento local incorporado en los proverbios populares para explorar los efectos del cambio climático a escalas locales.

El estudio, publicado en la revista Regional Environmental Change, se llevó a cabo en la zona de Sierra Nevada (Granada), un lugar idóneo para estudiar el cambio climático a través de la opinión de la población local por dos razones principales. Primero, porque las regiones de alta montaña son uno de los ecosistemas más vulnerables del mundo al cambio climático y, en segundo lugar, porque Sierra Nevada ha sido históricamente una región en la que el conocimiento local ha sido de gran importancia para la gestión del agua y la producción agrícola.

Los métodos de pronóstico del tiempo han sido tradicionalmente muy importantes para hacer frente mejor a la variabilidad del clima. "Me impresionó de forma particular los numerosos indicadores (nubes, patrones de viento, comportamiento de los animales) que, aún hoy en día, las personas en el área usan para pronosticar el clima", dice María Garteizgogeascoa investigadora principal del estudio en el que también participaron los investigadores Victoria Reyes-García y David García del Amo, también del ICTA-UAB. Aunque estos indicadores todavía son utilizados por la población local, su confiabilidad percibida está cambiando. "Ya no presto atención a las señales de agua porque ya no son creíbles" o "En el pasado, el ganado solía anunciar la lluvia, pero ahora solo saben cuándo llueve cuando se mojan, ya que la lluvia ahora es impredecible”, son algunas de las afirmaciones realizadas por los habitantes de Sierra Nevada que participaron en este estudio.

El estudio utilizó la información que contienen los proverbios locales para explorar los impactos del cambio climático en los aspectos climáticos del medio ambiente, como la precipitación; en los aspectos físicos, como la capa de nieve; y finalmente, en aspectos biológicos, como los períodos de floración.

Por ejemplo, el refrán “Por Todos los Santos la nieve en los altos, por San Andrés la nieve en los pies” indica la llegada y abundancia de la capa de nieve. Según el proverbio, a principios de noviembre (Todos los Santos se celebra el 1 de noviembre) se puede encontrar nieve en los picos de las montañas y para final de mes (30 de noviembre) normalmente alcanza altitudes más bajas. Los participantes explicaron, según su percepción, que el proverbio apenas refleja la situación actual, ya que la nieve llega ahora más tarde y es menos abundante. Y, de hecho, los datos científicos y la literatura de la región muestran un retraso en los períodos de nieve.

El proverbio “Septiembre o lleva los puentes o seca las fuentes”, describe la variabilidad de la lluvia durante el mes de septiembre. Según el refrán, septiembre podría ser una época del año en la que llueve mucho (se llevan los puentes) o apenas llueve (las fuentes se secan). Los participantes explicaron que este proverbio ya no es exacto, ya que apenas hay lluvia en septiembre. Y ciertamente, los datos científicos y la literatura para la región muestran que la precipitación ha disminuido en esa época del año. Lo mismo podría decirse de 19 de los 30 proverbios analizados en el estudio.

Asimismo, algunos de los refranes examinados proporcionaron información sobre los impactos del cambio climático aún no descritos por los científicos. Por ejemplo, “Cuando vienen los vilanos es conclusión del verano” codifica el conocimiento sobre el período de floración (finales de agosto, principios de septiembre) de la flor del cardo y otras plantas del mismo género que presentan vilanos (estructuras pelosas para transportarse en el aire). Hoy en día, la mayoría de los participantes consideran que este proverbio ya no es exacto debido a las variaciones en los períodos de floración, aunque los autores del estudio no hallaron literatura local que informara de esas variaciones.

El estudio revela que, aunque los refranes seleccionados son todavía bien reconocidos en general, la población rural local los considera poco precisos hoy en día. De forma especial, las personas de mayor edad y quienes trabajan en el sector primario creen que los proverbios que usaban para guiar sus decisiones en el pasado ya no son confiables. El estudio documenta cómo esta percepción de falta de precisión coincide con las tendencias documentadas por la literatura local, regional y científica y los impactos del cambio climático documentados a través de un Observatorio del Cambio Global establecido en el área en 2007. La precisión percibida proporciona información novedosa para los impactos del cambio climático científicamente indocumentados en el área.

“Muy pocos estudios, y ninguno en España, se han aventurado a estudiar el cambio climático a escala local a través de canciones, historias o proverbios. Sin embargo, este trabajo muestra que, a pesar de algunas limitaciones, estas formas tradicionales de conocimiento local encriptado podrían ser una fuente útil para hacerlo y una oportunidad para interactuar con las comunidades locales. Durante mi trabajo en el campo, los proverbios resultaron ser una herramienta útil para involucrar a los participantes en las discusiones sobre temas de cambio climático ”, dice María Garteizgogeascoa, quien espera que este estudio, junto con la creciente literatura sobre el cambio climático y el conocimiento local, “contribuya a dar visibilidad sobre los beneficios y la necesidad de tener una ciencia del cambio climático que integre diferentes sistemas de conocimiento para desarrollar políticas contextualizadas a las realidades locales y hacerlo de forma más democrática”.

Según la investigadora Victoria Reyes-García “ante la falta de datos meteorológicos del pasado, el conocimiento tradicional recogido en los refranes y otras formas de saber popular puede ser una fuente alternativa de información para entender los impactos del cambio climático”.

Autor: David García del Amo

Artículo de referencia:

Garteizgogeascoa M., García del Amo D., Reyes García V. Using proverbs to study local perceptions of climate change: a case study in Sierra Nevada (Spain)Regional Environmental Change. (2020) https://link.springer.com/article/10.1007%2Fs10113-020-01646-1

 

Noticia del Institut de Ciència i Tecnologia Ambientals de la Universitat Autònoma de Barcelona (ICTA-UAB)